Tanto hablar de los LED’s y de su evolución en el campo de la iluminación audiovisual supongo que os habrá generado la duda de si la iluminación tradicional tal como la conocemos va a desaparecer. Pues aquí estoy yo para intentar responderos con más acierto (eso espero) que los economistas sobre la salida de la crisis actual. De todos es sabido que la RAEE (a nivel local) ha ido eliminando poco a poco el uso doméstico de la iluminación de incandescencia tradicional dejando solamente la lámparas de alto rendimiento lumínico (que popularmente reconocemos como halógenas). Por lo tanto, se trata de esto, de eliminar las lámparas (no sólo de incandescencia) de bajo rendimiento para dejar paso a las más eficientes y así aprovechar al máximo el consumo eléctrico y salvar el planeta; esto se aplica también a todos los electrodomésticos. Volvamos pues a las lámparas de incandescencia que han sido hasta ahora nuestra luz a pesar de su demostrada ineficacia, el 80% de la energía consumida se convierte en calor que tratamos de disipar, y esto cae por su propio peso (o mejor dicho, por su propio consumo).
Dejemos el mercado doméstico y basémonos en nuestro sector, que es la iluminación para cine y vídeo. Para hacer una comparativa de diferentes tecnologías deberemos empezar por aclarar que estos estudios siempre se deben realizar sobre productos de calidad contrastada. Dicho esto, vamos a presentaros una tabla de Lumens que entregan por cada Watt de consumo las diferentes fuentes dependiendo de la tecnología utilizada:
- 60Lumen/W – LED actual de calidad profesional
- 20-25Lumen/W – Lámpara incandescencia halógena de alta tensión (230V)
- 40Lumen/W – Lámpara incandescencia halógena de baja tensión (12-24V)
- 80Lumen/W – Lámpara de descarga conocida popularmente como HMI
- 80Lumen/W – Tubo fluorescente profesional
Si a esto añadimos que cuando queremos ajustar al máximo el IRC del LED para llegar al valor 90 podemos bajar su rendimiento hasta los 40Lumen/W, nos damos cuenta que no es tan fiero el lobo como lo pintan. Pero… vamos a ver las limitaciones de las otras fuentes de luz:
- La incandescencia nos da 3200K y si queremos filtrarla para exteriores deberemos ponerle un filtro azul que nos quitará un 50% de luz. O sea 10-13Lumen/W para los proyectores grandes (230V) y 20Lumen/W para los proyectores pequeños (12V)
- La incandescencia sí puede competir en los estudios de TV pero claro sólo con las fuentes grandes que sólo nos entregan 20-25Lumen/W, y eso es menos de la mitad del rendimiento del LED de calidad
- La lámpara de descarga (5600-6000K) sigue siendo la reina en los rodajes de exteriores donde se necesitan fuentes grandes, pero su coste por Lumen hará que aun tardando más en desaparecer acabe siguiendo los pasos de la incandescencia
- La descarga nunca ha tenido nada que hacer en los platós de TV por su imposiblidad de regulación total
- El fluorescente profesional tienen un alto rendimiento a corta distancia. Es una fuente de luz muy difusa que se viene a calcular por tantos Watts el metro de tubo. Hay disponibles las dos temperaturas de color (3200K y 5600K) aunque no todos los tubos son aptos por su dominante verde. Es la tecnología que más durará aunque en un principio se dijo que el LED había venido para sustituirla. Pero tiene un componente altamente contaminante, el mercurio y eso hace que su reciclaje sea costoso
A la que el LED estabilice su IRC, y se independice de ventiladores para evacuar el calor de sus grandes fuentes, reinará a sus anchas.
Y ya que estamos, si el LED es regulable (incluso sin dimmers) eso quiere decir que podemos iluminar dentro de un plató con luz día; y si le sumamos que la captación de imagen es digital, tipo vídeo (balance de blancos)… ¿Para qué queremos trabajar a 3200K? Podemos prescindir TOTALMENTE de la incandescencia para la captación de imagen; y si no, tiempo al tiempo, o lo que es lo mismo, a la fecha de exterminio que marque la RAEE en nuestro caso.
Alfons Grau – Director Gerente de Grau Luminotecnia













